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Formación Permanente
La formación permanente se realiza en el contexto de la vida cotidiana del hermano menor, en la oración y en el trabajo, en sus relaciones tanto internas como externas a la fraternidad, y en la relación con el mundo cultural, social y político en el que se mueve. El objetivo fundamental de la formación permanente franciscana es el de animar, nutrir y sostener la fidelidad, tanto de cada uno como de la fraternidad, a la propia vocación en todas las dimensiones de la vida humana, cristiana y franciscana, en el espíritu de la Orden y en su misión, para construir el Reino de Dios en tiempos y condiciones en continuo cambio. La formación habilita al hermano menor para asumir una actitud contemplativa capaz de escuchar a Dios, que pide a cada uno ser evangelizado y evangelizar, y para apoyarse en las dificultades, en los desafíos y en los cambios provocados por su contexto vital. La formación permanente cultiva la capacidad espiritual, doctrinal y profesional, la puesta al día y la maduración del hermano menor, de modo que pueda desarrollar, en forma cada vez más adecuada, su servicio a la Orden, a la Iglesia y al mundo. La formación permanente favorece la renovación de cada hermano y de las fraternidades locales y provinciales en la relación con el pueblo de Dios, respetándolo, sirviéndolo y aprendiendo de él.
Te invitamos a ver la siguiente animación sobre la formación permanente, sólo tienes que hacer click sobre el icono.
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© Provincia Franciscana del Santo Evangelio de México
Última modificación: September 3, 2010